La tormenta comenzó a azotar Carolina del Norte con vientos y lluvias diluvianas, que según las proyecciones podrían causar inundaciones catastróficas, pese a que la tormenta fue degradada a categoría 2.
"Sólo porque la velocidad del viento bajó, la intensidad de la tormenta bajó a dos, por favor no bajen la guardia", advirtió Brock Long, director federal de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).
La inmensa tormenta se debilitó durante la noche a categoría 2, de 5 en la escala de Saffir-Simpson, pero las autoridades advirtieron de los riesgos de los potentes vientos de 165 kilómetros por hora y las lluvias torrenciales.
"El huracán Florence va a desacelerarse a medida que se acerque a la costa y avance por tierra. Esto va a provocar inundaciones extremadamente peligrosas", dijo el organismo de emergencias.
Cerca de la línea costera los vientos ya se hacían notar este jueves y la localidad de Myrtle Beach, en Carolina del Sur, estaba prácticamente desierta.
"Yo me sentía bien hasta que me desperté esta mañana y vi que era una ciudad desierta", contó un residente de 40 años que dijo que se refugiaría en Charlotte, tierra adentro.